Dime, mi vida…
Martes, 10 de Octubre de 2006
Una mujer estaba acompañando en el hospital a su esposo, quien salía del estado de coma en que había caído después de varios meses.
Ella había permanecido a su lado todos los días esperando su recuperación y cuando finalmente volvió en sí, él le pidió que se acercara, con lágrimas en los ojos:
Querida, has estado conmigo siempre en las malas:
- Cuando fui despedido, estabas ahí para apoyarme.
- Cuando quebró mi negocio, estabas ahí.
- Cuando me dispararon, continuaste ahí.
- Cuando perdimos la casa, permaneciste conmigo.
- Cuando mi salud comenzó a fallar, seguías a mi lado.
¿Sabes qué?
Dime, mi vida…
Creo que me traes mala suerte.









Martes, 10 de Octubre de 2006 19:37
Por ese motivo la lógica siempre debería ser rechazada.