Moro: El perro de los entierros
Miércoles, 9 de Mayo de 2007
El abuelo RuFo os va a contar hoy una historia real, la de un personaje famoso en la localidad de Fernán Núñez (Córdoba), tanto es así que tiene su propia estatua, obra de Juan Polo Velasco:

He de decir que su historia no es única, no he conocido a dos personas de Fernán Nuñez que me la cuente igual, así que hago una mezcla y vosotros sacáis vuestras conclusiones:
Se cuenta que este perro pertenecía a un vagabundo que murió sólo, y el animal estuvo velándolo mucho tiempo. El perro estuvo todo el tiempo al lado de él, e incluso lo acompañó en su funeral y entierro. Era comienzo de la década de los ‘70.
Desde entonces acudía a todos los entierros que se producían en el pueblo. Se presentaba en la casa del fallecido y esperaba que la comitiva se iniciara para acompañarla hasta la iglesia, y de ahí al cementerio. Este recorrido se hacía antiguamente a pie, y siempre se situaba justo detrás del féretro y delante de los familiares.

La leyenda dice que esto ocurría aunque el fallecido viniera trasladado de otro lugar para ser enterrado en el pueblo. El esperaba en la casa o en la carretera para que llegara el coche fúnebre. Se afirma que también percibía la muerte, y podía esperar delante de la casa del moribundo a que falleciera.
Como comprenderéis, todo esto asustaba a la gente del pueblo y en cuanto veía que se paraba delante de su casa hacían lo posible para que se fuera, sobre todo si vivía alguna persona enferma en ella.
Algunos decían: Claro es que el perro ve mucha gente, huele comida, y por eso se acerca. ¿Pero y porqué no lo hacía en bautizos, bodas o similares en los que también había ese trasiego?. Otros decían que al haber estado tanto tiempo al lado de un cadáver, se le había quedado profundamente grabado el “olor de la muerte“, y el sentido olfativo de un perro hacía el resto. Añadamos los sonidos de llantos, y quizás tengamos una explicación razonable.
Sea como fuere su historia es muy curiosa. Se dice que una señora llamada Carmela le puso el nombre y era la que lo alimentaba y cuidaba. Pero comía y se marchaba a seguir deambulando por el pueblo. Así hasta que, en 1983, una pandilla de chavales, algo perjudicados por el alcohol, lo mataron de una paliza cerca de la Fuente de los Caños Dorados y nada se pudo hacer por su vida.
Doce años después se inuguró la estatua en su memoria que ilustra el post.
Extra: Juega con Moro en la página del Ayuntamiento de Fernán Núñez (Parece que sólo funciona en IExplorer).








Miércoles, 9 de Mayo de 2007 11:24
Que curioso, yo esta historía la conocía por mi abuela, quizá porque era andaluza y se la sabía por ello…Pero yo no pensaba que fuera cierta, aunque de pequeña no me creía nada..
Un saludo!
Miércoles, 9 de Mayo de 2007 11:32
Tuvo cierta fama en su época, y salío en la prensa y TV nacional incluso.
El otro día al volver a interesarme por el tema me comentaron que Frikez Jiménez habló también de ello en uno de sus programas.
Miércoles, 9 de Mayo de 2007 15:20
Yo la conocia, salio en los telediarios
Miércoles, 9 de Mayo de 2007 17:38
Hola,
En Cádiz también hubo un caso similar, no tan macabro
Es la historia de Canelo, un perro que siempre acompañaba a su dueño al hospital , hasta que un día su dueño quedó ingresado y falleció. Durante años, el perro rondaba siempre el hospital, esperando a su dueño.
Al final murío atropellado y fue tanto el cariño que se le tenía a Canelo, que el ayuntamiento le puso su nombre a una calle que frecuentaba.
Buscando un poco he encontrado hasta un video en youtube sobre la historia de Canelo. http://www.youtube.com/watch?v=jjgfMfWrU8k
Miércoles, 9 de Mayo de 2007 18:37
Bonita historia, digna de Íker Jiménez
Miércoles, 9 de Mayo de 2007 20:03
Cierto, LordMac. He leído la historia al buscar si había algo más bueno sobre Moro en Internet.
Jueves, 10 de Mayo de 2007 09:10
[...] cuando vi este post en RuFadas, me acordé de una historia que me contaban cuando era pequeña y me encantaba. Tanto [...]
Jueves, 10 de Mayo de 2007 11:10
Preciosa la historia. Sólo la amarga que la panda de hijosdeputa esos se cargaran al pobre animal.
Jueves, 10 de Mayo de 2007 12:06
Preciosa historia me ha encantado
Porque no pueden hablar que si lo hicieran…:(
Los perros a veces tienen más sentimiento que las personas
Mi padre durante mucho tiempo estuvo colaborando en una perrera municipal, y la verdad nos contaba cada historia que se te ponían los pelos de punta. Hace unos años hicieron reportaje de la perrera y salieron unas imágenes en las que un perrito pequeño le llevaba la comida a otra perra que estaba paralítica. Esto lo hacía diariamente. Era algo verdaderamente conmovedor.
Creo que mi padre tiene en VHS grabado el programa, a ver si consigo pasarlo a otro formato.
Saludos celestiales
Lunes, 25 de Febrero de 2008 15:07
Soy de Fernn Nez y deseara mandar mis poemas. Gracias
Lunes, 14 de Julio de 2008 17:15
es que esa vaina es bien rara, al contrario demoro demasiado tiempo vivo ese perro, porque imaginate tu que tu tengas a tu madre o a un hijo tuyo enfermo y ese perro se te pare en la puerta de tu casa, no hay ninguna duda que uno lo levanta a palo para que no regrese, porque por naturaleza el ser humano mata lo que teme. algun misterio tenia ese perro que hacia esa vaina. no es normal que un animal acompañe a los entierros o sepa y llegue a la casa del tipo que se va amorir, vuelvo y lo repito, duro mucho tiempo vivo ese animal mortuario.
Miércoles, 23 de Julio de 2008 18:45
Yo conozco una parecida pero con un gato. Tambien rondaba en el hopital pero este se ponia al lado de la camilla de un emfermo, estaba todo el dia a su lado (o toda la noche). Y al dia siguiente el enfermo moria.No se como se llama pero es bastante interesante.
Un saludo.
Miércoles, 8 de Octubre de 2008 02:48
Vaya panda de hijos de puta, matar a un pobre perro. Mal nacidos…