Cariño, ¿puedo?
Miércoles, 4 de Julio de 2007
Un grupo de hombres están dentro de una sauna de un club cuando un móvil suena. Uno de los hombres lo coge y contesta:
- ¿Sí?
- Cariño, ¿eres tú? ¡Es que se oye fatal!
- Hola.
- ¿Estás en la sauna?
- Sí…
- ¿Es que estoy enfrente de un escaparate de una tienda, viendo un abrigo de piel precioso. ¿Puedo comprarlo?
- ¿Cuanto vale?
- Pues 2.000 euros sólo…
- Vale, y cómprate un bolso a juego, amor mío.
- Es que…, bueno…, resulta que he pasado por el concesionario de coches y pensaba que igual era ya el momento de cambiar el nuestro, así que entré y pregunté, ¿y a que no sabes qué? Pues resulta que el BMW hoy está en oferta y hay uno monísimo, que me ha gustado mucho.
- ¿Cuanto vale el coche con la oferta?
- Pues casi 6 kilos, pero es que el coche es fantástico.
- Bueeeeeno, cómpralo y pide los accesorios, eh? Si sube un poquitín más, como situación excepcional no me enfadaré…
La mujer viendo que hoy todos sus pedidos pasaban sin más decidió arriesgarse:
- Cariño, ¿recuerdas que mamá quería venir a vivir con nosotros? ¿Te parece que la invite por un mes, pero sólo como prueba, y el mes que viene lo volvemos a hablar?
- Bueeeeeeeeno, pero no pidas nada más, !eh!.
- Sí, sí… está bien. Ah, y… ¡¡¡te quiero mucho!!!
- Yo también te quiero, un besito y te dejo.
Al colgar el teléfono, el hombre se gira al grupo y pregunta:
- ¿De quién es este móvil?
Obligado por las circunstancias
Después de 35 años repartiendo a diario el correo en el mismo barrio, llega el último día de trabajo para el cartero. Juan comenzó su último día por la primera casa de siempre y salió la familia entera a felicitarle entre aplausos.







