Abanica, abanica…
Lunes, 29 de Octubre de 2007
Un tipo en África, de los primeros colonos que llegaron allí.
Teniendo un problema bastante serio se presenta al médico local:
- Doctor, tengo el siguiente problema: cuando hago el amor con mi mujer, me da la impresión de que no siente nada. Algunas veces incluso se duerme… ¡figúrese!
- Eso tiene una explicación científica. Aquí hace mucho calor, y algunas mujeres cuando se excitan se acaloran tanto, que uniéndolo todo les es imposible sentir nada. Trate de hacerle el amor y abanicarla al mismo tiempo.
- ¡Gracias, Doctor!
Y esa noche así lo hizo, pero cuando atendía al abanico, no atendía a lo otro.
Así que contrató a un negro de una tribu cercana para que la abanicase, mientras el le hacía el amor.
- Dale, negro. ¡Abanica! ¿Sientes algo ahora, mi amor?
- No, nada.
- ¡Más fuerte, negro! ¡Carajo! ¿Y ahora, mami?
- Nada, nada…
- A ver, negro. Dame para acá el abanico y tu dale a ella.
El negro se pone encima de la mujer y empieza con lo suyo, mientras el marido la abanicaba.
- ¿Y ahora, cariño, sientes algo?
- ¡¡¡Síííííí… ahora síííí… ahhhh… AHHHH…!!!
- ¿Ves, negro? ¡Así se abanica!






Lunes, 29 de Octubre de 2007 12:14
Así se abanica, no?? xDDD que iluso!!!!
Lunes, 29 de Octubre de 2007 15:07
Y ese fue el bonito surgimiento de la amistad entre mujeres colonas y “abanicadores” africanos
Lunes, 29 de Octubre de 2007 16:22
jajaja

muy bueno.
Lunes, 29 de Octubre de 2007 19:59
jajaja que penita me dan algunos hombrecillos…. ainsss
Martes, 30 de Octubre de 2007 02:48
Domingo, 4 de Noviembre de 2007 14:23
Ais que inocente el hombre XD XD