Experiencias Geeks
Martes, 23 de Octubre de 2007
Acabo de solicitar la portabilidad de mi línea móvil personal a Yoigo. Probé este verano durante unos días un móvil de tarjeta y me ha convencido.
Sus precios de llamada y sobre todo sus tarifas gprs son muy buenas, y ya me gusta estar online siempre que pueda, y con garrafone esto es un auténtico robo.
Con Yoigo un día completo de conexión, sin límite de transferencias, como mucho nos cuesta 1,20€+IVA.
Al final voy a probar un no-nokia, en este caso un Sony K800i. Tengo ya un N70, que uso en el curro, y voy a buscar ahora duración de batería y fotos de calidad en contra de funciones adicionales.
He elegido además este teléfono porque se integra perfectamente con Ubuntu, mi nueva pasión, y de la que acabo de hacer un upgrade a la nueva versión Gutsy.
Ha sido complicado, la tarjeta ATI es un desastre: sus drivers para experiencias 3D no son del todo buenos, y esperamos con ansias la nueva versión con soporte AIGXL.
No veía el bootsplash, y arrancaba con un delay enorme. Al final instalé startupmanager, porque como novato que soy, no me atrevía a modificar el grub a mano. Al final todo correcto.
Luego quedó instalar el controlador restringido de ATI, el Compiz Manager, Emerald y por último un descubrimiento: Ubuntu Restricted Areas, y en un plis plás tenía Flash, Java, Rar y fuentes Microsoft entre otros.
Imprescindible de esta nueva versión: Puedo escribir de manera nativa en la otra partición NTFS de Windows. ¡Genial!
¿Habéis visto como el RuFo también escribe
raro como otros blogs de cacharretes?
Esta es una pareja que siempre que se peleaban dejaban de hablarse. Lo justo para comunicarse lo hacían escribiéndose en papeles. Así hasta que se les pasaba el enfado. En una de estas ocasiones de produjo el siguiente diálogo:
Un tipo llega a su casa inesperadamente y encuentra a su mujer en la cama, desnuda y toda sudada.
No sé que sucede, si el cambio de tiempo, virus cíclicos, etc.

Una pareja de sordomudos estaban recién casados, y querían dejar las cosas en claro desde el principio. Habían sido una pareja de fuertes convicciones y aún no habían hecho el amor. En su primera noche juntos conversan a señas, y la mujer le dice al marido:



