La virgen, ¡qué pasta!
Lunes, 16 de Junio de 2008
No quiero ser muy irreverente con este post, pero cuando hay cosas que me sorprenden, pues tengo que contarlo.
Hace un par de semanas estuve en Matalascañas, y nos acercamos al volver a casa a Almonte, a la ermita de la Virgen del Rocío. Era un fin de semana cualquiera, nada peculiar preparado, y así estaba la aldea:
Miles de coches por todos lados… y eso que véis es el final del aparcamiento, casi pegado a la carretera.
Una vez vas entrando, empiezas a descubrir el paisaje:
Tiendas y puestos abarrotados… en fin. Será mejor que nos dirijamos al templo, allí todo deberá ser más íntimo y tranquilo. Sí… ¿no? ¡mirad la puerta de entrada!:
“Debido decoro”
La otra esquina es lo mismo, no creáis. Vaya, hay misa en estos momentos, entremos entonces a echar un vistazo:
El sacerdote en su misa, y la bulla agarrada a la verja como si fuera ahora a saltarla. Entiendo que yo tampoco hice bien sacando la foto en ese momento, pero la verdad es que había ido al Rocío hace muchísimos años, y ni por asomo era lo que me encontré ahora, o quizás es que lo ví con ojos de niño.
Lo que está claro es que la aldea se ha convertido en una atracción turística y sobre todo un gran negocio.











Lunes, 16 de Junio de 2008 11:35
Hace años estuve trabajando en el Ayuntamiento de Almonte, y no os podéis imaginar lo que se inventaba la gente para poder acceder a una vivienda de VPO en el Rocío, luego te ponías a investigar y el que mas o el que menos tenía unas cuantas viviendas allí.
Almonte es el municipio con la superficie más grande de todos los que hay en Huelva, y de lo que se quejaban en ese tiempo era de que tenían muchos recursos pero están mal aprovechados. Supongo que ahora ya están haciendo un “buen uso de ellos”.
Conocí a un señor mayor que tenía varías casas y cuando llegaba el Rocío se iba a vivir al establo con los caballos y alquilaba su vivienda habitual y el resto de propiedades.
Yo suelo bajar de vez en cuando por allí. En concreto, hace unas semanas estuve allí, y si que tienen montado allí un gran negocio. Estuve observando durante un rato un mimo que había vestido de mujer con una flor en la mano.
En un primer momento, pensé: Pobrecito con el calor que hace, y el pobre ahí todo el rato sin moverse,..y encima seguro que apenas coge dinero.
Tras un rato observándolo me di cuenta de que estaba equivocada, todo los críos que pasaban por allí se paraban a mirarlo y los padres, terminaban echándo dinero en la cesta…
Por cierto lo que más me llamó la atención es la cantidad de mujeres marroquís andando por la carretera después de la jornada laboral…
Lunes, 16 de Junio de 2008 11:54
Lamentable M.Superiora. ¡Que sea el municipio con más superficie!
El resto de la aldea, por supuesto, era un pueblo fantasma. Con todas las casas cerradas.
Y es cierto lo de las mujeres por la carretera. Cuando fuí, creo que aún se andaba limpiando el camino del desastre de la romería. Y eran decenas de mujeres que manejaban bolsas de basura que dejaban al margen de la carretera, y supongo que después serían recogidas. Y sí, la mayoría eran marroquíes.
Lunes, 16 de Junio de 2008 19:21
Ostras, hace años que no voy y por lo visto hace bastantes años, porque no parece la misma zona que cuando yo fui por ultima vez!!
Martes, 17 de Junio de 2008 20:41
Lo del “Debido Decoro” va porque como tú mismo explicas, muchos turistas que venían de la playa se pasaban por El Rocío y luego querían entrar en la Ermita en bikini o bañador.
Por eso se pide el “debido decoro” para entrar en un templo religioso.
El mercantilismo es algo intrínseco de la Iglesia en general, nada nuevo (date una vuelta por Lourdes o Fátima y entonces si que lo flipas).
Miércoles, 18 de Junio de 2008 09:23
cavalleto, yo creo que el decoro no debía quedarse de puertas para adentro, y es que encontrarme a las mismas puertas del templo una “administración de lotería” no me parece muy decoroso.
Miércoles, 9 de Julio de 2008 09:05
[...] unas semanas estuve de fin de semana en Matalascañas, ya lo he citado de pasada antes. Paseando por su paseo marítimo pude disfrutar de una estupenda puesta de [...]