Una cogorza bien gorda…
Lunes, 10 de Noviembre de 2008
Un hombre, que lleva todo la noche “soplando” alegremente en un BAR, decide sobre las 03:00 de la madrugada que ya es hora de irse a casa. Al levantarse de la silla se desploma y cae al suelo.
“Mierda”, piensa, estoy maaas borasscho de lo que miiimagiiiiiiinaba.
Se sube nuevamente como puede a la silla y pide 2 tazas de café, bien cargado.
Intenta levantarse pero cae nuevamente al suelo. Trepa otra vez hasta la silla y se pide una ración de albóndigas con tomate, pensando que así se le pasará antes su “pedo”.
De nuevo intenta levantarse pero… no, no lo consigue.
El hombre viendo la situación decide irse a casa aunque sea a rastras, reptando y ayudándose con las manos se desliza sobre la acera, hasta llegar a su domicilio, que estaba frente al bar.
Con mucha dificultad consigue abrir la puerta de su “dúplex”. Fatigosamente gatea hasta el piso superior, se quita toda la ropa, y se acurruca en la cama junto a su esposa.
A la mañana siguiente, al despertarse, nota que su esposa entra en el dormitorio, y le pregunta:
Anoche la pillaste bién gorda, ¿no es así?
¿A que te refieres?. ¡Estaba perfectamente!
El camarero me ha llamado. ¡Tu silla aún está allí!






Lunes, 10 de Noviembre de 2008 17:11
Que bueno que ya es lunes.
Un saludo
Lunes, 10 de Noviembre de 2008 19:26
Jajajajajja, muy bueno!! Por la silla no se atrevia a levantarse y no por el pedo xDDD que crack Rufo.
Lunes, 10 de Noviembre de 2008 22:38
que simpatico no,?cogorsa y algo despistadillo.Hay muchos asi
Lunes, 10 de Noviembre de 2008 23:22
No sabía yo que el alcohol era capaz de hacer milagros