¿Qué es Super Sáis?, o más concretamente, ¿Quién es Super Sáis?
Se trata de un superhéroe cordobés cuyo nombre es Rafael Sanchinarro, que nace como tal un 6 del 6 del 2006 al comer en la taberna imaginaria La Peseta un salmorejo con exceso de ajo y tomates adulterados con pesticida. Antes de héroe, era obrero de la construcción que se queda en paro y por un error administrativo sigue cobrando la prestación por desempleo indefinidamente.
Vaya… ¡y tendrá super poderes! ¿no?
Por supuesto. Es capaz de correr como una bala y mimetizarse durante unos segundos con el entorno para pasar desapercibido al decir la palabra mimetisasión. Además, su fuerte halitosis (causada por el exceso de ajo) es una especie de arma destructiva junto con un flamenquín que se petrificó al caerse en un cubo de mezcla en su época de albañil.
Este curioso personaje nace de la pluma del escritor cordobés Rodrigo del Lago, en colaboración con el dibujante Fernando Sosa, también cordobés, pero en este caso de Argentina. Ambos trabajan vía Internet, a base de enviar a Argentina fotos de las localizaciones y los guiones, mientras que Fernando Sosa devuelve las viñetas ya elaboradas, con los personajes dibujados.
No sé vosotros, pero yo estoy deseando leer el primero de sus cómics.
Cuando estás de novio te quieres mucho, pero hay que darle un poco de salsa a la vida, y las bromas son ese ingrediente picante que nunca falla. En esta ocasion el novio picarón espera que la novia se duche y entonces…
Vean, vean…
¿Qué?, ¿has leído ducha y broma y has pensado algo guarrete?… ¡pues no!
Bueno, como te has portado bien te enseño una broma que sí le gastan a una chica en la ducha. Ea, voyeur, qué eres un voyeur…
Bah, tampoco es para tanto, ¿verdad?. La auténtica broma de ducha es una que seguro has visto ya, pero que se merece un hueco en este blog. Ahí va:
Es el típico tópico que todo humorista que se precie ha tratado alguna vez. En esta ocasión os traigo una recopilación de chistes gráficos, en su mayoría de Forges, que seguro os traen una sonrisa (a menos que seas funcionario, en cuyo caso te cabrearás conmigo):
Ahora que lo pienso, seguro que me leen más funcionarios que otro tipo de curritos… bueno, ya es tarde. ¡Perdón! ¡Perdón! ¡No quería molestaros!