Un epitafio polémico
Lunes, 9 de Febrero de 2009
Me envían la siguiente anécdocta supuestamente acaecida a Pedro Muñoz Seca, que tiene su gracia. No viene mal de vez en cuando leer algo letrado por este blog de mierda:
Pedro Muñoz Seca vivía en Madrid, en una finca de la calle de Velázquez, y que con pocos días de diferencia fallecieron los porteros de dicha finca, una venerable pareja de ancianos, querida y respetada por todos, fueron enterrados juntos, y uno de sus hijos, le pidió a Muñoz Seca que le escribiera un epitafio para sus padres y éste, cumplió el encargo y le escribió el siguiente verso:
Fue tan grande su bondad,
tal su generosidad
y la virtud de los dos,
que están con seguridad
en el Cielo, junto a Dios.
Pero el Obispo de la diócesis no lo aprobó, y dijo que Muñoz Seca no era quién para decir que los difuntos estaban en el Cielo junto a Dios. Muñoz Seca, entonces, rectificó:
Fueron muy juntos los dos,
el uno del otro en pos
donde siempre va el que muere…
pero no están junto a Dios,
porque el Obispo no quiere.
El Obispo se enfadó y envió un escrito a Muñoz Seca:
“Ni yo ni ningún otro representante de la Santa Iglesia, intervenimos para nada en el destino de los difuntos, por tratarse de un misterio inescrutable, que ni usted, a pesar de su buena voluntad, ni nosotros estamos capacitados para aclarar”.
Muñoz Seca volvió a rectificar y escribió el epitafio definitivo:
Flotando sus almas van
por el eter débilmente,
sin saber que es lo que harán,
porque desgraciadamente
ni Dios sabe donde están.



El Dra. Pe Dorra, una renombrada proctóloga, me suministró esta interesante e instructiva información, que con gusto comparto con ustedes.








