Vean ésto:

Como ser perruno me cabreo, irrito, molesto y me cago en las castas todas del que use ésto. De modo que tienes un can, mejor amigo del hombre, ya te molesta que cague ¡y ahora encima quieres que no ladre!
Pues muy bien, yo propongo que la compra de este invento tan chuli venga acompañado de otro accesorio:

El dueño del perro ha de introducirlo completamente en su recto para que el controlador de ladridos funcione, será condición indispensable. Y cuando se ponga en funcionamiento el sonido ultrasónico tan molesto, lo hará también el suave puño.
Esto tiene una pega, el sonido siempre será molesto, pero creo que el puño acabaría gustando a más de uno… He de seguir pensando la idea.
Los perros de peluche no cagan ni hacen ruido. Recuérdalo siempre.
[¡Gracias Mike!]
Opositar no sólo daña las meninges, si no que también se ceba con una parte blanda del cuerpo que soporta todo el peso de ese ser llamado a ser funcionario y que ensaya permaneciendo sentado horas y horas durante eso que llaman estudio.
Una combinación de cafeína, grasa de pizza fría y el estudio de la constitución española da lugar a aberraciones como ésta:
…con las dos manos me lo arrasco, culo arriba, culo abajo…
¡Qué mal gusto!
Sí, queridos gorrinos con perros. Eso de dejar las cacas en el suelo será toda una orgía para mojones de perro 2.0, pero para los sufridos paseantes es una mierda, nunca mejor dicho.
En Japón lo saben bien, como nos cuenta Kirai, ya que a pesar de no haber papeleras por doquier y que encontrarlas sea más difísil que Astracán se eche novia otra vez, el buen amo le da la manita a su perro y a su caca y pasean felices hasta el cubo de basura de su adorada y pequeñísima vivienda. Vean:

Véis, es fásssil. A ver cuándo aprendemos…
Por ejemplo, el otro día en Torre del Mar descubrí que se había plantado casitas para las cacas, mucho más bonito, onde va a parar [la triste realidad es que son depósitos de bolsas, pero mi idea es más y mejor]:

¡Adopta una caca! ¡Nunca va a echarte nada en cara!
Eduardo quería desesperadamente tener sexo con Isa, quien está realmente buenísima, una ardiente chica de su oficina… pero ella estaba saliendo con otro.
Un día Eduardo se sentía tan frustrado que fue hacia ella y le dijo en una locura:
- Te doy mil euros si me dejas hacerte el amor.
Isa lo miro y dijo sin necesidad de pensarlo un sólo segundo:
- ¡NO!
Eduardo no pensaba dejarse amilanar y respondió:
- Lo haré súper rápido. Te dejo el dinero en el suelo, tú te agachas y habré terminado en cuánto lo recojas.
Ella lo piensa por un momento y le dice que lo consultará con su novio Fernando. Ella le explica la situación y su novio le dice:
- Pídele dos mil y recoge el dinero lo más rápido que puedas. Ni siquiera le dará tiempo de bajarse los pantalones…
Él está de acuerdo en el aumento, ya no podía aguantar más, y acepta la proposición.
Pasa media hora y Fernando está nervioso esperando la llamada de Isa. Ya no puede más, y finalmente después de 45 minutos el novio llama y le pregunta:
- ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no llamas?
Ella, todavía con la respiración muy agitada le responde:
- ¡¡¡Aquí estoy todavía!! ¡¡¡El cabrón me lo ha echado todo en monedas de un euro!!!
Amoh a vé si noh entendemoh
¡Hay que aprendé andalú!
Eh er idioma der futuro
Una forma curiosa de promocionar la wiki de Andalucía: Wikanda. Echad un vistazo, ¡seguro que encontráis cosas que os van a invitar a pasar unos días por nuestra tierra! Ayyyyy, qué bonita es mi Córdobaaaaaaaaaa…