Cuatro historias de casados [NSFW]

Jueves, 13 de Noviembre de 2008

Os traigo ahora cuatro historias de casados, un poco picantes así que cuidadín si estás en el trabajo, no vean que lees comics guarretes, que ya te conocemos…

Una cogorza bien gorda…

Lunes, 10 de Noviembre de 2008

Un hombre, que lleva todo la noche “soplando” alegremente en un BAR, decide sobre las 03:00 de la madrugada que ya es hora de irse a casa. Al levantarse de la silla se desploma y cae al suelo.

“Mierda”, piensa, estoy maaas borasscho de lo que miiimagiiiiiiinaba.

Se sube nuevamente como puede a la silla y pide 2 tazas de café, bien cargado.

Intenta levantarse pero cae nuevamente al suelo. Trepa otra vez hasta la silla y se pide una ración de albóndigas con tomate, pensando que así se le pasará antes su “pedo”.

De nuevo intenta levantarse pero… no, no lo consigue.

El hombre viendo la situación decide irse a casa aunque sea a rastras, reptando y ayudándose con las manos se desliza sobre la acera, hasta llegar a su domicilio, que estaba frente al bar.

Con mucha dificultad consigue abrir la puerta de su “dúplex”. Fatigosamente gatea hasta el piso superior, se quita toda la ropa, y se acurruca en la cama junto a su esposa.

A la mañana siguiente, al despertarse, nota que su esposa entra en el dormitorio, y le pregunta:

Anoche la pillaste bién gorda, ¿no es así?

¿A que te refieres?. ¡Estaba perfectamente!

El camarero me ha llamado. ¡Tu silla aún está allí!

Grande Josele…

Viernes, 7 de Noviembre de 2008

Escuchad, escuchad…

Querido diario

Martes, 28 de Octubre de 2008

Los hombres y mujeres somos diferentes, no hace falta una entrada para hacerlo notar. Pero en modo de humor veamos como sería una anotación en nuestro diario íntimo un sábado cualquiera.

Diario de ella:

El sábado por la noche lo encontré raro. Habíamos quedado en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mia, porque llegué un poco tarde, aunque él no hizo ningún comentario.
La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más intimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y el seguía portándose de forma extraña. Estaba como ausente. Entonces pensé que sería culpa mía por el retraso, o quizás algo más serio rondaba por su cabeza.
Le pregunté y me dijo que no tenia nada que ver conmigo. Pero no me quedé convencida.
En el camino de regreso a casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y el se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé como explicar su actitud porque no me dijo que él también me quería.
Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había acabado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama.
Más o menos diez minutos mas tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraído.
Después quise afrontar la situación , hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lo hice durante horas hasta que quedé dormida.
No se que hacer. Estoy casi segura que sus pensamientos están con otra mujer. Mi vida es un autentico desastre.

Diario de él:

El Madrid perdió. Al menos eché un polvo.

Un clásico de Jaimito

Lunes, 27 de Octubre de 2008

La profesora le pregunta a Jaimito:

Jaimito, si en un alambre hay dos pájaros y pego un tiro, ¿cuántos pájaros quedan?

Jaimito: Pues ninguno profesora.

Profesora: Vamos a ver Jaimito, si hay dos pájaros y pego un tiro y mato a un pájaro, ¿cuántos quedan?

Jaimito: Le repito que ninguno, profesora.

Profesora: Jaimito céntrate, si hay dos pájaros y yo pego un tiro y mato a uno, ¿cuántos quedan? ¡cuenta bien!

Jaimito: Ninguno profe, porque al oir el tiro el otro se larga volando.

Profesora: Bueno Jaimito no es la respuesta que esperaba, pero lógicamente la tengo que dar por buena.

Entonces Jaimito le dice a la profesora:

Profesora, de una heladería salen dos mujeres con un cucurucho de helado: una le va pegando lametones lascivamente y la otra le pega bocados. ¿Cuál de las dos es la casada?

Profesora: Pues seguro que es la que le pega bocados.

Jaimito: Pues no profesora, lo lógico es decir que la que lleva la alianza, pero le voy a dar la respuesta como buena, porque usted está casada.

Tiempos pasados…

Viernes, 24 de Octubre de 2008

Tiempos pasados no fueron mejores, contradigo el dicho popular, y el que quiera entender, que entienda.

Si no, volvamos atrás muchos años, más de los que tiene Mike Chapel, y recordemos:

Ahora, ¿quién lo rebate?

PD. No lo hagáis, es sólo un chiste

[Mangado a TeleExpress]

Una monja muy lógica

Lunes, 20 de Octubre de 2008

Dos monjas salieron del convento a vender galletas. Una era la Hermana Matemática (M), y la otra la Hermana Lógica (L).

Conversan por el camino:

M : Está empezando a caer la noche y aún estamos muy lejos del convento.

L: Hermana, ¿se ha dado cuenta de que nos sigue un hombre hace media hora?

M : Sí, ¿y qué será lo que quiere?

L: Es lógico. Nos querrá violar.

M: ¡Dios Mío! Calculo que, si continuamos caminando a este ritmo, nos alcanzará dentro de 15 minutos. ¿Qué podemos hacer?

L: La única cosa lógica que podemos hacer es caminar más rápido!!!

M : ¡¡¡No está funcionando!!!

L :¡Claro que no! Él hizo la única cosa lógica que se podía hacer. ¡Él comenzó también a caminar más rápido!

M : Y ahora, ¿Qué vamos a hacer? Nos alcanzará en un minuto.

L : La única cosa lógica que podemos hacer es separarnos, usted vaya por aquel lado y yo por este otro ¡no podrá seguirnos a las dos!

Entonces, el hombre decidió seguir a la Hermana Lógica. La Hermana Matemática llegó al convento, preocupada por lo que pudiera haberle ocurrido a la Hermana Lógica. Al cabo de un rato llegó la hermana Lógica.

M : ¡¡Hermana Lógica!!. Gracias a Dios que llegó usted. Cuénteme, ¿qué ocurrió?

L : Ocurrió lo lógico. El hombre no podía seguir a las dos, por lo que optó por seguirme a mí.

M : Y, ¿qué ocurrió después?

L : Lo lógico. Yo comencé a correr lo más rápido que pude, y él también.

M : ¿Y?

L : De nuevo lo lógico. Me alcanzó.

M : ¡Dios Mío! Y, ¿qué hizo Ud.?

L: Hice lo lógico, me levanté el hábito.

M :¡¡¡Dios Mío, Hermana!!!

Y, ¿qué hizo el hombre?

L : Él también hizo lo lógico, se bajó los pantalones.

M : ¡Oh, no! ¿Qué ocurrió después?

L : ¿Acaso no es lógico, Hermana? ¡Una monja con el hábito levantado corre mucho más deprisa que un hombre con los pantalones abajo!

Las personas de mente sucia que hayan pensado algo malo son condenadas a rezar un puñao de ave marías y padre nuestros.