Chistes al por mayor…

Miércoles, 20 de Septiembre de 2006

Un hombre se va a dar una ducha en el momento que su esposa está terminando de hacerlo.
En ese preciso instante suena el timbre de la puerta. Después de algunos segundos de duda, ambos deciden que ella irá, por lo cual, se envuelve en una toalla, va, abre la puerta y se encuentra con el vecino de al lado de casa.
Antes de que ella pronuncie una palabra el vecino le dice:
- Le doy 1000 € si deja caer la toalla en el suelo.
Ella piensa unos segundos, se decide, deja caer la toalla y se queda en cueros frente al vecino que, después de unos segundos, mete la mano en el bolsillo, saca 1000 €, se los entrega, da media vuelta y se va…
Aún confundida, cierra la puerta rápidamente, se envuelve otra vez en la toalla y vuelve al baño a secarse el pelo.
Cuando llega, su marido le pregunta quién había tocado el timbre.
- El vecino de al lado, dice ella.
Y el marido le pregunta:
- ¿Te devolvió los 1000 € que le presté?

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Cuento para niñas

Miércoles, 20 de Septiembre de 2006

Hoy os traigo un cuento para niñas, y según se afirma:

Este es el cuento más corto y más bonito que has leído en tu vida…

Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella.
- El chico dijo: “No”.
Y la muchacha vivió feliz para siempre: sin lavar, cocinar, planchar para nadie, saliendo con sus amigas, tirándose a numerosos hombres y sin trabajar para ninguno.

– FIN -

…el problema es que de pequeñitas, no os contaban estos cuentos.

¿Qué os parece? Ja, Ja… Me parece brutal… ¿Sigue estando vigente?

Bebé Probeta

Sábado, 16 de Septiembre de 2006

- Mamá, ¿quién es mi papi?

- No lo sé hijo, eres un bebé probeta.

- ¿Qué es eso?

- PROBETAntos hombres, que aún no sé quién es tu papá.

Incorrecto

Jueves, 14 de Septiembre de 2006

niebla.jpgUn policia en un dia de niebla para a un vehiculo que llevaba una luz fundida del coche:

- Lo siento señor, pero le tengo que multar por llevar una luz fundida.

- Pero bueno le doy una oportunidad: Si usted me adivina lo que le voy a preguntar, no le multo.

- Pregunte, le dice el conductor.

- Si usted en un día de niebla ve dos luces a lo lejos ¿qué ve?.

- Pues un coche, responde el conductor.

- Incorrecto, no ha acertado dice el policia, debería haber dicho que era un Mercedes, un Renault , Seat, etc. Especificando más.

-Bueno, me ha pillado en un día tonto…, continúa el policía: Le vuelvo a preguntar, y si la adivina no le multo, y si no le pongo la multa definitivamente.

- Si un día de niebla ve una luz a lo lejos, ¿qué es?

- Una moto, responde el conductor.

- Incorrecto. ¡No le dije que tenía que especificar! Podría haber dicho una Honda, BMW, etc…

El policía se pone a escribir la multa y, mientras lo hace, el conductor le pide si le puede hacer una pregunta, sin ninguna condición:

- Si usted ve una señora en una esquina con una minifalda, unas medias de rejilla, medio escote fuera, y un bolso agitado en círculos en su mano ¿quién es?

- Pues, una fulana… fácil

- Incorrecto. Especifique: ¿Su madre, su hermana, su mujer… etc.?

Quién explica a quién

Jueves, 14 de Septiembre de 2006

Cada vez que hacía el amor, el marido insistía en que fuera a oscuras, cerraban ventanas, apagaban luces, todo. No se veía nada.

En un principio la mujer pensaba que su marido era muy pudoroso, pero claro, después de 20 años a la mujer se le hacía cada vez más ridículo, así que formuló un plan para quitarle ese mal al marido.

Una noche, durante una sesión salvaje, en medio de gritos y romanticismo carnal, ella encendió las luces repentinamente.

Y cual sería su sorpresa al mirar hacia abajo y ver que su marido tenía un consolador enorme, y por si fuera poco, lo suyo lo tenía completamente caído… como una salchicha del Carrefour.

Se volvió loca, se puso histérica, los que habían sido gritos de placer se convirtieron en insultos.

“IMPOTENTE, POCO HOMBRE!”, le gritó. “¿Cómo pudiste estarme engañando todos estos años?
¡Desgraciado! ¡Mas te vale que me vayas dando una buena explicación!”

El esposo, sin inmutarse con mucha calma le responde mirándole fijamente a los ojos:

“Está bien, yo te explico lo del juguete durante estos veinte años, y luego tú me explicas lo de los niños”.

Chistes a go-gó…

Sábado, 9 de Septiembre de 2006

Os pongo tres que recibo hoy… Je, Je.. hay alguno bueno. :D

- Doctor, doctor, tengo un gravísimo problema y usted me lo tiene que solucionar.

- Digame, ¿que le sucede Sr. Martínez?

- Me gustan los mocasines marrones.

- Pero Sr. Martínez, eso no es ningún problema, a mi también me gustan…

- Sí, pero a mi me gustan con patatas y asados…

Llega la hija a la casa y les dice a sus padres :

- Papá, mamá, estoy embarazada.

- Pero cómo hija, ¿donde tenías la cabeza?

- Entre el volante y el freno de mano.

- Mamá, mamá, están golpeando la puerta.

- Déjala que se defienda sola.

El loro

Miércoles, 6 de Septiembre de 2006

loroRicardo recibió un loro por su cumpleaños; ya era un loro adulto, con una muy mala actitud y vocabulario.

Cada palabra que decía estaba adornada por alguna palabrota, así como siempre de muy mal genio. Ricardo trató desde el primer día de corregir la actitud del loro, diciéndole palabras bondadosas y con mucha educación, le ponía música suave y siempre lo trataba con mucho cariño.

Pero llegó un día en que Ricardo perdió la paciencia y gritó al loro, el cual se puso más grosero aún, hasta que en un momento de desesperación, Ricardo puso al loro en el congelador. Por un par de minutos aún pudo escuchar los gritos del loro y el revuelo que causaba en el compartimiento, hasta que de pronto todo fue silencio.

Luego de un rato, Ricardo arrepentido y temeroso de haber matado al loro, rápidamente abrió la puerta del congelador. El loro salió y con mucha calma dio un paso al hombro de Ricardo y dijo: Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje y actitud, te pido me disculpes y te prometo que en el futuro vigilaré mucho mi comportamiento.

Ricardo estaba muy sorprendido del tremendo cambio en la actitud del loro y estaba a punto de preguntarle qué es lo que lo había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuó: Te puedo preguntar, ¿Qué fue lo que te hizo el pollo?