Llega la mañana siguiente y la expulsas en tus deposiciones.
El bajante del WC tiene una fisura, en la que por arte del azar se atasca la ya famosa pepita.
Las consecuentes deposiciones van alimentando la pepita, hasta que surje un fornido tomate de mierda.
Por cierto, el tomate no ha de saber mal,
está alimentándose del abono más natural que existe.
Si alguien quiere probarlo, nos cuentan que dicha planta milagrosa se encuentra en un edificio en Cartagena, y todos los vecinos la quieren como si fuera fruto de su vientre.
Bueno, seguro que esta pregunta nos la hemos hecho en muchas ocasiones.
A primera vista diría que es sencillo, hemos de seguir nuestro sentido olfativo. Eso sí, requiere de una cierta aproximación al sujeto. Y como no siempre es agradable, yo recomiendo la segunda opción, mucho más lúdica.
Para esta segunda oportunidad, que aumenta si estamos al aire libre, tenemos que contar el número de moscas que son capaces de atraer:
Si hay más de 2 y menos de 10, hay que cambiarlas.
Si hay más de este número, directamente hay que tirarlas.
Creo que éste es el caso. Vean:
Existe una mínima posibilidad de que la señora no lleve bragas, en dicho caso apliquen lo dicho anteriormente a los pantalones.
Por cierto, esto es aplicable también a los señores, pero no dispongo de documento gráfico. Si alguno quiere mandarme su caso lo mandaré directamente a la papelera. Grasiasdenada.
Cuando quieres criticar algo y no te sale cómo hacerlo, al final siempre piensas lo mismo, una sentencia dura y ya está.
Es el recurso fácil, pero que pasa si quieres transmitir eso en más de un minuto de vídeo… ahí la crítica fácil se torna en genialidad… ¿me entendéis? No, seguro… es que no quería explicar más de lo necesario para que vieras el vídeo, y al final no se entiende nada de nada. Vean, vean:
¿Te huelen los pies? ¿A pescado?… No, quizás… ¿a rata muerta?
No, ya está… ¡Te huelen a mierda!
Ya, crees que soy un guarro sin remedio, y que yo sólo pienso esas cosas. Pues no, te equivocas, algún atrevido anunciante piensa que es mejor decir las cosas claras. Vean:
Agranda la imagen y mira bien el último ejemplo, es todo un efecto muy conseguido. ¿O será real?
Yo también quiero ser así. Después de tantos años juntos, conoces tanto a tu pareja, hay tantas confianzas, que nos sentimos una sóla persona, en definitiva:
¡Todo lo mío es tuyo, cariño!
¡Pues tó’ pa ti! “Incluso un frío bastardo, necesita un hogar cálido”
Dando valor a la iniciativa creada por Flapa con los posts morcilla, es decir, que se repiten hasta la saciedad, no podía dejar pasar esta semana la imagen que he visto en unos pocos sitios, y cien veces compartida, pero que se merece con todos los honores una cita del jueves: