Cuando quieres criticar algo y no te sale cómo hacerlo, al final siempre piensas lo mismo, una sentencia dura y ya está.
Es el recurso fácil, pero que pasa si quieres transmitir eso en más de un minuto de vídeo… ahí la crítica fácil se torna en genialidad… ¿me entendéis? No, seguro… es que no quería explicar más de lo necesario para que vieras el vídeo, y al final no se entiende nada de nada. Vean, vean:
¿Te huelen los pies? ¿A pescado?… No, quizás… ¿a rata muerta?
No, ya está… ¡Te huelen a mierda!
Ya, crees que soy un guarro sin remedio, y que yo sólo pienso esas cosas. Pues no, te equivocas, algún atrevido anunciante piensa que es mejor decir las cosas claras. Vean:
Agranda la imagen y mira bien el último ejemplo, es todo un efecto muy conseguido. ¿O será real?
Yo también quiero ser así. Después de tantos años juntos, conoces tanto a tu pareja, hay tantas confianzas, que nos sentimos una sóla persona, en definitiva:
¡Todo lo mío es tuyo, cariño!
¡Pues tó’ pa ti! “Incluso un frío bastardo, necesita un hogar cálido”
Dando valor a la iniciativa creada por Flapa con los posts morcilla, es decir, que se repiten hasta la saciedad, no podía dejar pasar esta semana la imagen que he visto en unos pocos sitios, y cien veces compartida, pero que se merece con todos los honores una cita del jueves:
Devórate otra hez, devórate otra hez,
en tarrina o en un cucurucho
o la nueva receta del chef.
Devórate otra hez, ven, devórate otra hez,
y si quieres limpiarte los dientes:
escobilla y Pato WC.
Siempre se ha dicho que el aire libre es muy sano, que despeja, y qué es necesario que todos pasemos un rato al día así para tranquilizarnos, y a ser posible sin pensar en nada. Mis vecinos me decían que olvidara tanto internet del demonio, y que me diera el aire. Hecho y dicho… ¿o era al revés?…
Total, que sin pensarlo, efectivamente, he unido mi mejor momento y el aire libre, ¡y ahora mis vecinos se quejan! ¡No lo entiendo!