Devórate otra hez, devórate otra hez,
en tarrina o en un cucurucho
o la nueva receta del chef.
Devórate otra hez, ven, devórate otra hez,
y si quieres limpiarte los dientes:
escobilla y Pato WC.
Hay quién no puede vivir sin tener una cerveza en la mano, como yo, o que no sabe andar sin llevar una blackberry en el muñón, como Ari Gold, todos somos esclavos de algo, así que si te pirra mucho el jamón puedes llevar un sobre en la cartera, o si eres motero customizado tener tu propio invento:
Qué de vueltas he dado para poner un vídeo chorra…. ffffuuuu….
Ya lo dijo Dr. Dan Kiley, los hombres somos como niños, un síntoma que se ha extendido como una plaga en estos años: El llamado síndrome de Peter Pan:
El sujeto crece, pero la representación internalizada de su yo es el paradigma de su infancia que se mantiene a lo largo del tiempo. De forma más abarcadora, según Kiley, las características de un “Peter-Pan” incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento, manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas.
Joder, qué rollazo, ¿a qué no te has enterao de ná? Si es que el lenguaje académico es lo que tiene. Mejor te pongo la película que es más corta que el libro y se entiende mejón:
Por cierto, he salío taco de bien retratao en el vídeo, soy el último que aparece…
Sí, has llegado a ese punto en el que pillar el coche de papá ya no es rentable, ni adecuado. ¿Qué por qué? Pues, porque sí. ¡Un coche es personalidad! Como los calzoncillos que llevas puestos: con sólo verlos se puede saber si has tenido un trauma de pequeño o eres un guarro de cuidado, por poner dos ejemplos…
Pues igual que con el coche. Aunque no te lo creas, tus amigos te ven así:
¡Pero qué dices! Mi padre es muy moderno
y tiene un cochazo que flipas, colega!
Ah, amigo… entonces tu problema puede ser otro. Mira:
¿Ves? ¡Cómprate tu propia tartana y sé feliz!
Post patrocinado por nuevo Plan 2000E.
Me pueden ingresar mis 2000 lereles en mi paypal como quedamos.
Son esos accidentes que no te esperas, pero claro si vas tonteando con la moto nueva y grabándote para demostrar lo bueno que eres, quizás vas un poco más rápido de lo que debías, trazando esas curvas al límite, y menos pendiente de lo que importa, la carretera.
Aunque realmente quizás poco puedes evitar en estos casos. Eso sí, una manera muy curiosa de cazar un jabalí. Vean:
¡Lo próximo un ciervo!
Ofú… qué lechazo, supongo que no habrá pasado nada más allá de la moto, y el jabalí… cada vez me dan más miedito las amotos.