Los rusos tienen una guasa que no se puede aguantar. Se empieza con el vodka, uno se anima, y llegan las horas de las bravuconerías:
¿A qué no tienes huevos de bañarte en el lago ahora?
Eso, sí, para que os pongáis en faena, hay que pensar que allí las temperaturas en esta época no son muy apetecibles… a pesar de ello, uno acepta el reto:
¡Pues sí, me tiro al agua por mis cojones!
Eso sí, la dueña de la casa conoce perfectamente las “circunstancias” del lago. Vean:
Eso sí, no va a necesitar el hielo para bajar la hinchazón. Ha sido un todo en uno…
Hace tiempo que no os ponía un vídeo subyugante de un slow-motion, o súper cámara lenta. Y os traigo uno que parece increíble: ¿Es posible grabar el disparo de un cañón nítidamente?
¡Pues sí! Se observa detalladamente la trayectoria curva por la gravedad, cómo va desintegrándose el cilindro de metal que va relleno de bolas de acero y metralla, que convierte literalmente un sólo disparo en un arma tremendamente mortífera que abarca un enorme rango. Asustaos:
La familia Jiménez de Cullera cría cachorros de perro en su casa de campo. Es su afición. Con asombro descubrían que uno de ellos aparecía todos las mañanas fuera de su caseta, aunque siempre estaba cerrada a cal y canto.
¿Quién le sacaba? Era un broma, seguro… ya un poco mosquis decidieron colocar una webcam apuntando a la caseta y pillar infraganti al vil cachondo que dejaba escapar al cachorrillo, pero lo que descubrieron les dejó perplejos. Vean:
Ahora el perro se ha hecho famoso, por supuesto le han cambiado el nombre, ahora se llama McGyver y aseguran que no piensan venderlo le den el dinero que le den.
Actualización: Acaban de venderlo. Dicen que ellos se dedican a eso, la pasta es la pasta, y que ya enseñarán a otro a hacer lo mismo.
Tengo el sentido del equilibrio de un borracho, estando borracho. ¡Anda que no me costó aprender a montar en bicicleta!. Estuve con una rueda de esas pequeñitas en el lado derecho hasta los 18 años. Pero soy constante, y ahora me he propuesto aprender a patinar.
Y yo lo hago a lo grande, o aprendo, o me mato. Os muestro mi primera intentona:
Cuando salga del hospital ya veré si quiero seguir aprendiendo… ¿he dicho que también soy un poco indeciso?
Cuando leí “Russian Bar” en un vídeo me esperaba cualquier cosa menos esto, pero desde luego no deja de ser sorprendente. Vean una auténtica y genuína barra rusa: