La familia Jiménez de Cullera cría cachorros de perro en su casa de campo. Es su afición. Con asombro descubrían que uno de ellos aparecía todos las mañanas fuera de su caseta, aunque siempre estaba cerrada a cal y canto.
¿Quién le sacaba? Era un broma, seguro… ya un poco mosquis decidieron colocar una webcam apuntando a la caseta y pillar infraganti al vil cachondo que dejaba escapar al cachorrillo, pero lo que descubrieron les dejó perplejos. Vean:
Ahora el perro se ha hecho famoso, por supuesto le han cambiado el nombre, ahora se llama McGyver y aseguran que no piensan venderlo le den el dinero que le den.
Actualización: Acaban de venderlo. Dicen que ellos se dedican a eso, la pasta es la pasta, y que ya enseñarán a otro a hacer lo mismo.
Tengo el sentido del equilibrio de un borracho, estando borracho. ¡Anda que no me costó aprender a montar en bicicleta!. Estuve con una rueda de esas pequeñitas en el lado derecho hasta los 18 años. Pero soy constante, y ahora me he propuesto aprender a patinar.
Y yo lo hago a lo grande, o aprendo, o me mato. Os muestro mi primera intentona:
Cuando salga del hospital ya veré si quiero seguir aprendiendo… ¿he dicho que también soy un poco indeciso?
Cuando leí “Russian Bar” en un vídeo me esperaba cualquier cosa menos esto, pero desde luego no deja de ser sorprendente. Vean una auténtica y genuína barra rusa: