Aunque hoy sea Nochebuena,
y mañana Navidad,
no hay que perder la costumbre,
de hablar de zafiedad.
El otro día os puse el menú para una cena copiosa, pero tonto de mí, olvidé los postres. ¡Cómo pude pasarlo por alto!. Menos mal que ahí estaba Pilarica para recordármelo.
Aquí tenéis una selección de las mejores ideas para una tarta inolvidable:
Y mi favorita, por su ingenio y buen gusto:
Aquí hay más, pero no tienen el “puntito” chistoso… lo que se ríe mi suegra con mis tartas. ¡Ay! Macarena…
Dicen que la imaginación es poder, y cuándo falla la economía más importante sí cabe. Y sí, cabe, aunque no lo imaginen, con un derroche de imaginación, y mucho riesgo también, hace posible que el transporte más imposible sea llevado a cabo con los mínimos elementos disponibles.
Asómbrense con estos 21 pequeños ejemplos:
[Truco para ver las fotos en grande: Pinchen en la primera y ahora usen las flechas. Graciasdenada]
Y yo que me quejo en vacaciones
cuándo empiezo a llenar el maletero…
Una familia feliz está en la mesa para cenar cuando el hijo dice si puede hacer una pregunta.
El Padre responde:
- Claro, hijo, ¡pregunta!
Y el hijo dice:
- Papá, ¿cuántos tipos de pechos existen?
El padre, algo sorprendido, responde:
- Bien, mi hijo, existen tres tipos. A los 20 años la mujer tiene pechos como manzanas, firmes y redondos, lindos, da placer verlos. De los 30 a los 40 son como peras, todavía bellos, aunque un poco caídos… A los 50 son como cebollas…
El hijo dice:
- ¿Cebollas?
A lo que el padre respondió:
- Sí. Cuando los miras, te dan ganas de llorar.
Esta explicación lleva a madre e hija a un punto neurálgico tal, que la hija pregunta:
- ¿Puedo también hacer una pregunta un tanto personal? Mamá, ¿cuántos tipos de penes existen?
La madre queda un poco sorprendida, pero mirando al marido responde:
- Bien, hijita, un hombre pasa por tres fases distintas: A los 20 años el pene es como un tronco de Jacarandá, respetable y firme. De los 30 a los 40 años el pene es como un tronco de Sauce llorón flexible pero confiable. Después de los 50 años el pene queda como un árbol de Navidad.
La hija dijo:
- ¿Un árbol de Navidad?!
La madre responde:
- Eso mismo. ¡¡¡Muerto de la raíz a la punta, y las bolas cuelgan como decoración!!! Y lo peor: ¡¡¡sólo se arma una vez al año!!!
Este año me han encargado en mi empresa la organización de la comida de Navidad, y la verdad es que no quiero quedarme corto, todos los años a comer de aperitivitos, platitos muy finos… ¡no! ¡carajo! Hay qué comer de verdad, como los hombres, hasta reventar:
Si tiene mucha hambre, usted debería visitar el restaurante Waldgeist en Hofheim [vamos, seguro que has oído hablar de él]. Allí le servirán el escalope (schnitzel) más grande del mundo.
Lo sirven en un plato del tamaño de un plato grande de pizza y lo ocupa todo, a un precio muy económico. Cada mesa tiene rollos de papel de aluminio, listos para envolver lo que usted no pueda comer, pero quién lo usa, es considerado un cobarde.
Generalmente las bebidas son servidas en envases de 2 litros y la bebida estrella es ”El Bembel de la Muerte” una botella de 5 litros llena de la Bacardi-Cola por sólo 35 euros.
Pero vamos, que si te van más las salchichas también puedo ofrecerte:
Y por supuesto, también hay sitio para la socorrida hamburguesa… ¡con hambre no se queda nadie!
Vale, todas las comidas no son del mismo local, pero nos ponemos de acuerdo y todos comemos lo mismo, así se lía menos el camarero. ¡Viva el colesterol del malo!